y fingir lo contrario ya no es ignorancia: es complicidad**

No vamos a empezar con rodeos.
No vamos a pedir permiso.
Y desde luego no vamos a fingir que esto es un “debate democrático”.

Nicolás Maduro no es el presidente real de Venezuela.
Lo que ocupa hoy no es un cargo legítimo: es una silla secuestrada.

Y cualquiera que aún repita “pero el CNE lo proclamó” o “pero fue una elección” o no entiende cómo funciona el poder en Venezuela… o está mintiendo deliberadamente.

Vamos por partes. Sin suavizantes.


1️⃣ El árbitro estaba comprado antes de que empezara el partido

El CNE es el organismo que organiza las elecciones.
Pero aquí viene la primera bomba lógica:

👉 El CNE no es independiente. Nunca lo fue.

¿Quién nombra al CNE?
La Asamblea Nacional.

¿Quién controla la Asamblea Nacional?
El PSUV.

¿Quién dirigía el PSUV hasta el día 3?
Nicolás Maduro.

No es una teoría.
No es una opinión.
Es una cadena de mando.

Pretender que Maduro “ganó” una elección organizada por un árbitro nombrado por su propio partido, en un país donde no existe separación real de poderes, es como aplaudir un juicio donde el acusado elige al juez, escribe la sentencia y se absuelve solo.


2️⃣ Sin actas no hay elección. Punto.

Las actas electorales no son un detalle técnico.
Son LA PRUEBA.

En cualquier país serio:

  • Se publican
  • Se auditan
  • Se contrastan mesa por mesa

En Venezuela:

  • No se publicaron completas
  • No se permitió auditoría independiente
  • No se mostró el respaldo documental del resultado

Y aquí está el dato que destruye cualquier defensa:

👉 Si Maduro ganó limpiamente, ¿por qué ocultar las actas?

No existe una sola explicación democrática para eso.
Solo existe una explicación política: porque no le favorecen.


3️⃣ La oposición sí mostró actas (y por eso el régimen entró en pánico)

Mientras el CNE hablaba en abstracto,
la oposición recopiló miles de actas físicas, firmadas por testigos, de centros reales.

¿Conclusión de ese recuento paralelo?
👉 Edmundo González obtuvo más votos.

¿Fue auditado internacionalmente?
No, porque el régimen no lo permitió.

Y aquí viene otra verdad incómoda:

👉 Cuando un gobierno bloquea verificaciones externas, no está defendiendo la soberanía. Está defendiendo un fraude.


4️⃣ “Legal” no es lo mismo que “legítimo”

Este es el último refugio de los defensores del régimen:

“Bueno, pero legalmente el CNE lo proclamó…”

Sí.
Y una dictadura también puede fabricar legalidad.

La historia está llena de regímenes que:

  • Ganaban elecciones con organismos controlados
  • Tenían parlamentos obedientes
  • Producían papeles “legales”

Eso no los hacía legítimos.
Los hacía autoritarios con papeles.


5️⃣ El poder en Venezuela es un circuito cerrado

No hay contrapesos.
No hay árbitros independientes.
No hay salida institucional real.

El esquema es este:

  1. Maduro dirige el PSUV
  2. El PSUV controla la Asamblea
  3. La Asamblea nombra el CNE
  4. El CNE proclama a Maduro
  5. Las actas no se muestran
  6. El ciclo se repite

Eso no es democracia.
Eso es autovalidación del poder.


🧨 Conclusión: llamar “presidente” a Maduro ya no es neutralidad

Puedes llamarlo “gobernante de facto”.
Puedes llamarlo “jefe del régimen”.
Puedes llamarlo “quien controla el aparato del Estado”.

Pero llamarlo “presidente legítimo”, sabiendo todo esto, es falsear la realidad.

Y en 2025, con toda la información disponible,
la ignorancia ya no es excusa.


Esto no va de izquierda o derecha

Va de hechos
Va de actas
Va de poder concentrado
Va de una elección sin prueba

Y eso, te guste o no, tiene un nombre:

👉 fraude político sostenido por el control total del Estado